El equipamiento urbano es de los más exigentes que existen: intemperie, vandalismo, uso continuo sin mantenimiento preventivo. Esos mismos criterios de selección —materiales robustos, uniones resistentes, diseño que no acumula suciedad— son los que aplicamos cuando equipamos espacios de alto tránsito de personas en interior: aeropuertos, estaciones o centros comerciales.